Una mini cápsula que, al contacto con líquido, se transforma en una mascarilla facial completa. Su textura suave se adapta perfecto al rostro y potencia cualquier mezcla que le agregues. Ideal para rituales express o para armar tu propio “spa en casa”.
Cómo usar:
Colocá la mascarilla comprimida en un bowl limpio.
Agregá tu líquido favorito hasta que se expanda por completo.
Desplegala y apoyala sobre el rostro limpio.
Dejá actuar de 10 a 15 minutos.
Retirá y masajeá el excedente.
¿Con qué activarlas?
Además de agua, podés potenciarlas con:
Tónicos hidratantes o calmantes.
Esencias y brumas faciales.
Serums ligeros (podés mezclarlos con un poquito de agua para que no quede muy espesa).
Infusiones frías (manzanilla, té verde, rosas).
Cada cuánto usarlas:
2 a 3 veces por semana, según tu tipo de piel y la hidratación que estés buscando.
Piel seca: 3 veces por semana.
Mantiene la piel hidratada, elástica y con un glow más parejo.
Piel mixta: 2 a 3 veces por semana.
Equilibra zonas más secas sin dejar pesada la zona T.
Piel grasa: 2 veces por semana.
Aporta hidratación liviana y ayuda a mantener la barrera de la piel regulada.
Piel sensible: 1 a 2 veces por semana.
Recomendado activarla con tónicos suaves o infusiones frías para minimizar irritaciones.
Piel normal: 2 a 3 veces por semana.
Ideal para mantener frescura y luminosidad en la rutina diaria.